Migración a la nube

Máxima seguridad y garantía en la migración de servidores a la nube

Migrar a la nube es una decisión importante

Migrar a la nube es una decisión importante. Tras evaluar las ventajas de un servidor en la nube y realizar una auditoria interna, llega el momento de abordar el proceso de migración.

¿Cómo abordar la migración al cloud para que sea un éxito? Hay que escoger un buen proveedor de servicios cloud, dimensionar bien los servidores necesarios, implementar técnicamente la migración, mitigar el impacto en la experiencia de usuario, etc.

¿Cómo migrar un servidor a la nube con éxito?

En BiMind nos tomamos muy en serio la migración de tu servidor a la nube.
Porque la mejor migración es aquella de la que nadie se da cuenta.

Análisis de la infraestructura IT actual:
servidores, servicios, usuarios...

El primer paso es siempre analizar el servidor actual que tiene cada empresa, los servicios que se están usando, el número de usuarios, las carencias...

Elección del proveedor de servicios cloud.
Servidores y servicios a contratar.

Preparación para la migración Cloud: revisar las líneas de Internet, adaptar las soluciones para migrarlas al cloud (ERP, ficheros, impresoras...), etc.

Configuración de servidores y servicios.
Migración de datos.

La implementación técnica de la migración al cloud es el paso clave y debe ser llevado a cabo con precaución. En BiMind tenemos una gran experiencia en este campo.

Documentación de la migración.
Formación y soporte.

Para completar la migración todo debe quedar bien documentado y, además, debe realizarse una formación a los usuarios para saquen el máximo provecho al cloud.

Precios y coste de migrar a la nube

¿Cuánto cuesta migrar un servidor a la nube?
¿Cuáles son los plazos y tiempos de implementación?

Los costes de una migración dependen de las necesidades de cada cliente, a nivel servidor, servicios y usuarios.

En BiMind hemos realizado decenas de migraciones cloud con éxito, lo que nos permite configurar tus servidores cloud sin caer en sobredimensionamientos innecesarios.
Porque cada euro cuenta.